Sidney Powell presentó extensa demanda en Georgia que alega “fraude electoral masivo” en EE.UU.

La abogada Sidney Powell presentó una demanda federal el miércoles 26 de noviembre alegando un “fraude electoral masivo” y múltiples violaciones de la Constitución y las leyes estatales de Georgia en las pasadas elecciones generales de Estados Unidos, así como cuestiones relativas a Dominion Voting Systems.

La demanda civil alega un plan en el estado para “manipular ilegal y fraudulentamente el reconteo de votos para asegurar la elección de Joe Biden como presidente de los Estados Unidos”.

La demanda, de 104 páginas (pdf), se presentó en la División de Atlanta del Tribunal de Distrito de los Estados Unidos del Distrito Norte de Georgia contra el gobernador de Georgia Brian Kemp, el secretario de Estado Brad Raffensperger y otros funcionarios electorales.

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La acción tiene por objeto obligar al tribunal a invalidar los resultados de las elecciones en Georgia. Se presentó en nombre de los demandantes, incluidos los candidatos del Partido Republicano para el colegio electoral, el presidente del Partido Republicano del Condado de Cobb, Jason Shepherd, y el secretario adjunto del Partido Republicano de Georgia, Brian Jay Van Gundy.

¿Qué se alega en la demanda presentada por Sidney Powell?

En la demanda se argumenta que “pruebas irrefutables de los registros de la Junta Electoral demuestran que se solicitaron y contaron por lo menos 96,600 boletas de voto ausente, pero que nunca se registraron como devueltas a las juntas electorales del condado por el votante. Por lo tanto, como mínimo, 96,600 votos deben ser desestimados”.

Según la demanda, el fraude también fue supuestamente “ejecutado por muchos medios” pero la “forma más preocupante, insidiosa y atroz” fue la “adaptación sistémica del anticuado ‘relleno de urnas con boletas’”.

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Se alega relleno de urnas con boletas computarizado y manipulación mediante software creado y administrado por actores nacionales y extranjeros. La denuncia citaba declaraciones juradas de múltiples testigos, documentación, así como testimonios de expertos que planteaban “puras imposibilidades matemáticas” en los resultados de las elecciones que apoyaban las afirmaciones.

“Se produjeron conductas especialmente atroces en los condados de Forsyth, Paulding, Cherokee, Hall y Barrow”, decía la denuncia. “Este ardid y artificio para el fraude afectó a decenas de miles de votos solo en Georgia y ‘amañó’ las elecciones en Georgia para Joe Biden”.

En particular, la demanda plantea un problema con el software y el hardware electoral de Dominion Voting Systems, que, según señala, había sido adquirido recientemente y “puesto en marcha a toda prisa” por Kemp, Raffensperger y la Junta Electoral de Georgia.

Los demandantes alegan que el diseño y las características del software de Dominion no permiten una simple auditoría para ver si los votos fueron mal asignados, redistribuidos o eliminados, señalando una decisión del 24 de enero del secretario de Estado de Texas de negar la certificación del software “debido a la falta de pruebas de eficiencia y precisión y de que esté a salvo de fraude y manipulación no autorizada”.

“En primer lugar, el acumulador central del sistema no incluye un registro de auditoría en tiempo real protegido que mantenga las marcas de fecha y hora de todos los eventos electorales significativos. Los componentes clave del sistema utilizan registros no protegidos”, dice la demanda. “En esencia, esto permite a un usuario no autorizado la oportunidad de añadir, modificar o eliminar arbitrariamente entradas de registro, haciendo que la máquina registre eventos electorales que no reflejan el escrutinio real de los votos o, más específicamente, que no reflejan los votos reales o la voluntad del pueblo”.

Sidney Powell en rueda de prensa
Sidney Powell en rueda de prensa

Se violaron las normas para el uso de las máquinas de votación y del software

En la demanda también se alega “pruebas físicas irrefutables de que se violaron las normas de seguridad física de las máquinas de votación y el software, y de que las máquinas se conectaron a internet, violando las normas profesionales y las leyes estatales y federales”.

En una declaración jurada, el experto en seguridad cibernética Navid Keshavarz-Nia testificó que “los servicios de inteligencia de los Estados Unidos habían desarrollado herramientas para infiltrarse en los sistemas de votación extranjeros, incluido Dominion”, señalando las vulnerabilidades del software de Dominion que, según él, ha permitido que se transfieran “cientos de miles de votos” del presidente Donald Trump al candidato presidencial demócrata Joe Biden en estados indecisos en estas elecciones.

“Los funcionarios electorales y los trabajadores electorales de Georgia contribuyeron y ayudaron, consciente o inconscientemente, al sistema de Dominion a llevar a cabo una manipulación masiva de los votos al negarse a observar las salvaguardias estatutarias para los votos ausentes. Los funcionarios electorales no verificaron las firmas ni comprobaron los sobres de seguridad. Impidieron a los observadores supervisar el recuento, lo que también facilitó el fraude”, afirma también la demanda.

Dominion emitió un comunicado el miércoles diciendo: “las afirmaciones de que Dominion borró o cambió los votos son completamente falsas. Los sistemas de Dominion son cien por cien auditables”.

La demanda se presentó después de que se certificaran los resultados de las elecciones en Georgia el 20 de noviembre. En ese momento, Kemp no avaló abiertamente los resultados pero dijo que la ley le exigía “formalizar la certificación, lo que allana el camino para que la campaña de Trump busque otras opciones legales y un recuento independiente si así lo desean”.