México acogerá las conversaciones entre el gobierno y la oposición en Venezuela.

López Obrador evitó dar una fecha para las conversaciones y se disculpó con los partidos por haber revelado que su país acogería el encuentro, que pretende reunir a las partes, pero justificó que “tenía que responder” a la prensa.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha confirmado este jueves (05.08.2021) que su país acogerá las conversaciones entre el Gobierno del presidente venezolano Nicolás Maduro y la oposición, con la mediación de Noruega.

“Me acaba de informar el secretario de Relaciones Exteriores (Mauricio Ebrard) que a propuesta de Noruega, se propone que México sea sede de estas negociaciones y aceptamos”, dijo el presidente en su habitual conferencia matutina. “Son discusiones entre el gobierno venezolano y la oposición. Esperamos que se llegue a un acuerdo”, añadió. “Aceptamos porque lo que buscamos son acuerdos y diálogo entre las partes”, explicó.

El pasado mes de junio, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México anunció que estaba promoviendo el diálogo político con Noruega en el país caribeño, aunque aún no había definido dónde tendría lugar. El 24 de julio, Maduro dijo que esperaba que las conversaciones se celebraran en México en agosto y que “posiblemente” participaría el gobierno de Estados Unidos. La última vez que el Gobierno y la oposición se sentaron en una mesa de negociación fue en Barbados en 2019, de nuevo con Noruega como anfitrión. Esas conversaciones terminaron sin un acuerdo.

El mandatario venezolano ha expresado en otras ocasiones su disposición a dialogar con la oposición liderada por Juan Guaidó, a quien más de 50 países consideran el actual presidente del país tras desconocer la reelección de Maduro en 2018, que consideran fraudulenta. En 2019, el Gobierno de López Obrador fue uno de los pocos de la región que no reconoció la presidencia del líder opositor Juan Guaidó y, junto a Uruguay, defendió una propuesta de diálogo entre Maduro y la oposición.

En cuanto a las negociaciones, Maduro dijo que se esperaba una “agenda compleja y difícil”, pero que ya se habían sentado las bases para el inicio del diálogo. Maduro había condicionado su participación al levantamiento de las sanciones económicas, incluido el embargo al petróleo venezolano, que ha cerrado las fuentes de financiación en medio de una grave crisis económica.

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Guaidó también dijo que estaba dispuesto a sentarse con el gobierno. Pide un calendario electoral que incluya elecciones presidenciales, a cambio de un “levantamiento gradual” de las sanciones. Estados Unidos y la Unión Europea ya han expresado su disposición a revisar las medidas coercitivas si las conversaciones para unas elecciones “creíbles” avanzan.

lgc (afp/efe/dw)