Suspendido el partido Brasil-Argentina por incumplimiento del protocolo sanitario

El árbitro venezolano Jesús Valenzuela y los comisarios del partido han hecho oficial la suspensión del partido por parte de la Conmebol, que ha sido calificada como un escándalo mundial por la prensa brasileña.

El partido Brasil-Argentina, correspondiente a la sexta jornada de las eliminatorias sudamericanas para el Mundial de Qatar, fue suspendido el domingo (05.09.2021) por una infracción del protocolo sanitario cometida por cuatro jugadores de la Albiceleste.

La nueva edición del “Superclásico de las Américas”, que enfrenta a los dos primeros equipos de la clasificación, duró apenas seis minutos.

El árbitro venezolano Jesús Valenzuela y los comisarios en el campo oficiaron la suspensión del partido por parte de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), que remitió la decisión final sobre el incidente a la FIFA, responsable de la clasificación para el Mundial.

La decisión se produjo después de que Argentina decidiera retirar a su equipo después de que los fiscales de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil (Anvisa, un organismo regulador) hicieran una redada en el campo a los seis minutos del partido tras las acusaciones de que cuatro jugadores habían proporcionado información falsa a inmigración.

Se trata de Emiliano Martínez y Emiliano Buendía (Aston Villa) y Cristian Romero y Giovani Lo Celso (Tottenham), que habían viajado a Sudamérica para unirse a la selección argentina después de haber jugado con sus clubes londinenses la semana anterior.

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La normativa sanitaria brasileña exige que quienes hayan pasado los últimos 14 días en el Reino Unido, India y Sudáfrica se sometan a una cuarentena obligatoria de 10 días. Según Anvisa, los deportistas proporcionaron “información falsa” al respecto durante su proceso de inmigración.

Martínez, Romero y Lo Celso entraron como titulares, mientras que Buendía estuvo en el banquillo. Los cuatro jugadores llegaron a Brasil el viernes desde Caracas, donde Argentina venció a Venezuela por 3-1 el jueves.

Con el partido en el Neo Quimica Arena de São Paulo abandonado, Argentina decidió retirarse y encerrarse en el vestuario.

Cuatro jugadores tuvieron que permanecer aislados
Después, el capitán Lionel Messi fue el único que salió a hablar con sus homólogos brasileños Neymar y Marquinhos, compañeros de equipo en el París Saint-Germain, así como con el seleccionador local Tite y Dani Alves, a quienes se les comunicó que Argentina no jugaría sin los cuatro jugadores implicados en el incidente.

En declaraciones a TV Globo, el presidente de Anvisa, Antonio Barra Torres, explicó que la delegación argentina había sido informada de que los cuatro jugadores debían permanecer aislados en el hotel y que, cuando los policías federales fueron a comprobar su estado, ya se habían marchado al estadio.

Unas horas antes del partido, Anvisa anunció oficialmente que había pedido a la policía federal brasileña que aplicara “la cuarentena obligatoria o el regreso inmediato a su país de origen” de los jugadores, tras constatar “el incumplimiento de la normativa sanitaria del país” y “la falsedad de la información”.

A la espera de la decisión de la FIFA sobre el partido, que formaba parte de la sexta jornada aplazada en marzo por el agravamiento de la pandemia del VIH/SIDA, Brasil es el líder de la fase de clasificación con 21 puntos y un rendimiento del 100%, seguido de Argentina, también invicta, con 15 puntos.

Con el partido suspendido, Brasil decidió realizar un entrenamiento abierto a la prensa y a 1.500 invitados en el estadio mundialista del Corinthians antes del partido del jueves contra Perú en el estadio Arena Pernambuco de Recife.

Argentina, por su parte, abandonó el estadio fuertemente escoltada por la policía y se dirigió a un hotel de la ciudad de Guarulhos, desde donde viajará a Buenos Aires para recibir a Bolivia el jueves en el estadio Monumental de Núñez.

mg (efe, Extra, Conmebol, dw)